El otro lado del espejo
Hoy he intentado explicar a mi hija pequeña, algo que me dice que no le explican en la escuela, y como no lo explican en la escuela y a veces tampoco nos lo explica nadie, tampoco lo tenemos claro muchos adultos. Las distintas formas de ganar dinero, que para mí, son tres:
El tiempo entregado a los proyectos ajenos, lo que habitualmente llamamos trabajo asalariado, el que más impuestos paga (tiene gracia, pero no es gracioso).
Los ingresos de cartera o ganancias de capital, basados mayormente en la búsqueda de beneficios que se puede generar entre comprar barato y vender caro, así como en la capitalización de esos posibles beneficios si los mercados nos acompañan. Pagan impuestos intermedios y algunas figuras utilizan el envoltorio del impuesto diferido, eso sí, diversificando.
Los ingresos derivados de los proyectos propios, que consiste básicamente en tratar de conseguir ingresos recurrentes a través del desarrollo de proyectos propios.
No se muy bien porqué, pero creo que tiene algo que ver con lo que me explica mi hija pequeña de que en el cole no les cuentan nada del dinero (les dicen algo así como, esto ya lo explicaremos…) que todos nos afanamos en el desarrollo de los proyectos ajenos y con los ahorros que generamos (si es que los generamos y no nos perdemos en el hiperconsumo con endeudamiento incorporado) en los ingresos de cartera que nos van aconsejando. Poca gente pasa al siguiente nivel y desarrolla proyectos propios.
No me atrevo a decir que el éxito o la respuesta está en uno u otro de los distintos tipos de ingreso, yo creo que se le ha de dar a todo, esa es la verdadera diversificación, porque entre otras cosas da mucha libertad no depender al cien por cien de A o de B.
Te animo desde aquí a que le des a todo, lo intentes todo y saltes al otro lado del espejo








