No te ates a los lugares ni a las cosas
Tanto en tu vida personal, como en tus negocios, trata de no establecer una dependencia férrea ni de un lugar ni de un entorno (cosas) concreto, no te crees dependencias que te resten libertad, capacidad de reacción y en muchos casos de supervivencia.
No te ha de interesar tener una infraestructura pesada, no te hace falta, al revés. La vida ideal, es aquella que se puede manejar con poco, un ordenador portatil, un teléfono móvil, una página web, un dominio de internet. A veces si que es posible que necesites un local, una oficina, pero trata de evitarlo, es cada vez menos necesario, y si de verdad lo necesitas, alquílalo, no comprometas tus recursos económicos en tan poco, no te va a diferenciar, y no te va a ayudar a vender tanto como crees. Es mejor que tires de creatividad, de alianzas con otros.
Contar hoy por hoy con una estructura pequeña te va a traer muchas ventajas. Te permite mantener tus coste fijos bajos, esos que has de soportar independientemente de lo que vendas, e incluso si no vendes, esos que te pueden dejar fuera de la carrera. Incrementarlos te puede obligar a pedir dinero prestado, y en ese momento dejas de ser el dueño absoluto de tu destino y del de tu negocio. De ahí a las rondas de financiación no hay mucho, es seguir por la misma carretera y es posible que las rondas de financiación hayan hundido más negocios incipientes que la falta de ideas o la correcta ejecución.








