Copiar nos da seguridad. Innovar nos obliga a pensar.
Cuando algo funciona, es fácil mirar al que lo ha conseguido y pensar:
“Hagamos lo mismo pero con mis colores”
Observar, aprender y analizar lo que hacen otros es necesario. El problema aparece cuando dejamos de preguntarnos por qué funciona y nos limitamos a reproducir lo que hacen al pie de la letra.
Entonces dejamos de aprender y empezamos a copiar.
La innovación empieza cuando cambiamos la pregunta:
¿Qué está haciendo mi competencia?
Por:
¿Qué necesidad podemos resolver de una manera diferente?
Porque hacer lo mismo un poco mejor puede ser eficiencia.
Hacer algo diferente que genere valor es innovación.
Pregunta para hoy:
¿Qué estás haciendo porque funciona en otros, pero quizá no porque tenga sentido para ti?








